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El equipo de
Aparicio se adjudica de forma justa el triunfo ante un líder que parece
haber entrado en un bache
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Toni Aparicio, entrenador del Benidorm,
da instrucciones a uno de sus jugadores en un momento del encuentro.
EVA GARCÍA |
El Alicante no acierta a salir del bache
en el que parece haber caído, teniendo en cuenta los resultados obtenidos
en las últimas cinco jornadas: una victoria, un empate y tres derrotas. De
quince puntos posibles solamente han subido a su casillero cuatro.
Ayer, en Benidorm, no pudo romper el maleficio que viene arrastrando en
sus visitas a la ciudad turística, de la que regresó otra vez sin lograr
ganar, una derrota ante los pupilos de Toni Aparicio, que pusieron más fe
en la pelea, que llegaron en reiteradas ocasiones y con peligro hasta los
dominios de Chema, al que lograron batir en una sola ocasión, aunque el
gol de Ordóñez a los 15 minutos de iniciado el encuentro, fue suficiente
para frenarle los pies a los celestes -ayer, de negro-, que a pesar del
tiempo que todavía quedaba por delante se vieron impotentes para lograr
darle la vuelta al partido.
Mientras que el Benidorm está en alza, el Alicante va a la baja, usando el
símil de la Bolsa, y esto es peligroso para los de José Bordalás, que de
salida dejó en el banquillo a Luque, Sendoa y Diego Ribera. Por sanción,
el técnico, ayer no pudo sentarse en el banquillo, reemplazándole Asier
Garitano, su segundo.
Esta nueva derrota no tiene justificación en esta ocasión, porque al igual
que el domingo anterior frente al Hércules, los alicantinistas apenas si
estuvieron dentro del partido, sobre todo, en el primer tiempo, periodo en
el que encajó el gol en fallo estrepitoso en defensa.
En uno de los muchos contragolpes del Benidorm, Chus López se planta ante
la portería defendida por Chema y lanza un disparo que el guardameta
despeja en corto con una pierna. El balón vuelve al delantero local sin
que Chema pueda hacerse con la pelota, cediendo Chus López atrás a Ordóñez,
que conecta un buen disparo pasaportándola al fondo del portal
alicantinista, después de tocar, al parecer, en un defensor, lo que
descolocó al portero.
Un gol que dió alas a los de Toni Aparicio que controlaban la situación, y
aunque el Alicante llevó a cabo aisladas incursiones hasta los dominios de
Álvaro, los ensayos de Mantecón y Félix Prieto, no tienen consecuencias.
El disparo del centrocampista es rechazado por la defensa y el del
salmantino sale fuera muy desviado. Fue este todo el peligro por llamarlo
de alguna manera, el creado por los celestes en la tanda inicial que
transcurrió en medio de brusquedades y hasta jugadas fuertes.
En el descanso, Sergio Alcolea, que se había producido una brecha en la
cabeza al igual que Nicolau con el que chocó, a los que se le aplicaron
varias grapas, se quedó en el vestuario, en unión de José Vega, siendo
reemplazado por Sendoa y Luque. Con la presencia de estos sobre el césped
y el viento a favor, el Alicante tuvo unos minutos inspirados, con más
llegadas al área local, botando varios saques de esquina pero sin acierto
en los remates. En el minuto 62 Diego Ribera que había entrado por Úbeda,
erraba una buena oportunidad en óptima situación. En el 76, Sendoa, a
córner ejecutado por Luque, remata sin consecuencias, y en el 82, otra
oportunidad para el vasco que sale fuera. El Benidorm, que en el segundo
tiempo ya no gozó de las mismas ocasiones, se alzó en justo vencedor,
logrando ganar su primer partido en Foietes esta temporada. El Alicante
sigue de líder pero las distancias con sus perseguidores se van acortando.
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