C. CAÑADILLAS, S/C de Tfe.
Matan su tiempo libre colaborando con el club. La
implicación de seis jugadores de la primera plantilla del CD
San Isidro va más allá de las sesiones de entrenamiento y los
partidos ligueros del fin de semana. Álvaro, que enseña su
saber a los porteros cadetes y juveniles del club, y Carlos
Arias, Jon Ríos, Dani Marcos, Álvaro Valdés y Jorge Cordobés,
que preparan a los niños de los equipos de la base, están
totalmente implicados en el objetivo de formación del
Raqui.
Los martes y jueves de cada semana, Álvaro dedica dos horas
de sus tardes a entrenar a los porteros del conjunto juvenil y
cadete del CD San Isidro. Para el meta vasco esta experiencia
no es nueva, pues ya desempeñó una función similar en el
Benidorm y en el Conquense, dos de los equipos de su extensa
carrera. "Nos sirve para coger experiencia, además de que es
una tarea agradable", comenta Álvaro, quien se integró en
estas funciones técnicas, como el resto de sus compañeros, por
la necesidad del club de contar con entrenadores para sus
conjuntos de base.
Un total de 18 niños en edad prebenjamín son la materia
prima sobre la que trabajan el centrocampista Álvaro Valdés y
el delantero Jorge Cordobés. El primero comenzó sus funciones
en solitario, pero el elevado número de jugadores lo llevó a
"pedir ayuda". "A una madre o un padre le cuesta cuidar a dos
niños, pues imagínate a mí con 18", comenta Valdés para
justificar la formación de un tándem con su compañero Jorge
Cordobés.
"Llenas las tardes y es una experiencia bonita", reconoce
el interior diestro de los sureños, que tiene claro cuáles son
los objetivos que persigue para los prebenjamines. "Nuestra
labor es totalmente pedagógica. Pretendemos iniciarles en el
deporte, enseñarles tanto a ganar como a perder. Cuidarlos,
que no se peleen y que se tomen la competición como un juego
con mucha deportividad", añade un futbolista que sabe de niños
por "el cuidado de mis sobrinas", bromea.
La experiencia didáctica está enseñando a Valdés a
comprender más a los entrenadores. "Se sufre en el banquillo;
no tengo cuerdas vocales suficientes para decirle a cada uno
todo lo que necesita saber", sentencia.
Además del tándem técnico en el prebenjamín, los equipos de
la siguiente categoría superior en la base del CD San Isidro
también tienen futbolistas a su frente.
Jon Ríos, que en su etapa en el Beasaín ya entrenaba niños,
prepara al Benjamín A, mientras que Dani Marcos y Arias lo
hacen en el B y C, respectivamente.
Todos ellos tienen bajo su responsabilidad a unos 60 niños
del club. Los partidos de la base se celebran los viernes por
la tarde o los sábados por la mañana para que los entrenadores
puedan asistir a ellos, pues las obligaciones del primer
equipo los condicionan.